Una visita a Castel Gandolfo ofrece una combinación perfecta de cultura, gastronomía y paisajes espectaculares.
Nuestra visita comienza en el centro histórico, donde las calles empedradas y las pequeñas plazas nos transportan a otra época. Piazza della Libertà es el corazón de la ciudad, donde se encuentra el majestuoso Palazzo Apostolico.
Después de explorar el casco antiguo, nos dirigimos a uno de los mayores tesoros de Castel Gandolfo: los Jardines de las Villas Pontificias. Estos jardines son un oasis de paz y belleza, un lugar donde naturaleza y arquitectura se mezclan armoniosamente. En la antigüedad, estos terrenos formaban parte de la Villa de Domiciano, una imponente residencia del emperador romano del siglo I. Hoy en día, los jardines han sido meticulosamente restaurados y cuidados, ofreciendo un recorrido entre fuentes, estatuas y una variedad de flora mediterránea.
Durante el paseo por los jardines, nos maravillamos con sus terrazas panorámicas que ofrecen espectaculares vistas del Lago Albano y sus alrededores.