Conoce qué lugares imprescindibles ver y visitar en Ámsterdam durante tu visita con recomendaciones de guías locales para que no te pierdas lo esencial de la ‘Venecia del norte’. Aprovecha al máximo tu escapada de fin de semana priorizando lo que realmente te va a aportar en tu recorrido.

Es muy probable que podamos comparar esta ciudad con otros destinos como Roma, París, Madrid o Praga por la cantidad de monumentos y edificios históricos que llenan sus calles. En un fin de semana no es fácil recorrer lugares imprescindibles de Ámsterdam aunque sabiendo qué ver siempre se va con más seguridad.

La mejor manera de ver y visitar Ámsterdam: hacer un free tour

Descubre esta ciudad haciendo alguno de los free tours en Ámsterdam que encontrarás en GuruWalk. Un guía local te ayudará a conocer la historia y la cultura durante un recorrido por lugares imprescindibles de la capital de Países Bajos.

Si no has vivido esta experiencia antes, puedes leer sobre qué es un free tour para saber qué te vas a encontrar en este tipo de visitas guiadas. Es muy normal que habiendo hecho un tour, quieras complementar tu visita con otros que son más específicos de una zona o un barrio en concreto.

¿Has probado un free tour? Visita la ciudad de una manera diferente junto a un guía local oficial.

GuruWalk

¿Cómo llegar a Ámsterdam?

Ámsterdam es de los lugares mejor comunicados de Europa. Esto hace posible saber cómo llegar a Ámsterdam, la capital holandesa, si por aire, mar o tierra. Escoge la opción que mejor te venga según tu punto de partida y disfruta de esta maravillosa ciudad. 

Ámsterdam se distingue por sus preciados parques a dónde se puede pasear con tranquilidad. Además, la ciudad se recorre fácilmente en bicicleta, siempre y cuando se esté acostumbrado a usarla. Tiene una gran oferta cultural en donde destaca el Museo de Van Gogh, entre otros. Su diseño, con los canales semicirculares hace de esta ciudad un sueño para el viajero. ¿Quieres saber cómo llegar a Amsterdam? ¡Sigue leyendo!

Viajar en avión

Si se llega a Ámsterdam en avión, se llega directamente al Aeropuerto Internacional de Schiphol, ya que es el único que hay dentro de la ciudad. Por lo tanto su afluencia de viajeros es impresionante. Está situado aproximadamente a 22 km del centro, es una forma muy barata y cómoda para llegar a la ciudad ya que los vuelos no suelen tener precios elevados. 

También se puede llegar al Aeropuerto de Rotterdam que se encuentra a menos de una hora en coche de Ámsterdam. Y otra opción más, es llegar al Aeropuerto de Eindhoven a 121 kilómetros de distancia, es decir, a 1 hora y 15 minutos de Ámsterdam.

Viajar en autobús

Esta alternativa te ofrece coger el autobús desde cualquier punto de Europa. Se llega a la Estación Ámsterdam Centraal, que está situada en pleno centro de la ciudad y que conecta a todos los medios de transporte público. 

Viajar en tren

Es considerado el transporte rey, ya que en realidad, la ciudad de Ámsterdam está muy bien comunicada, ya sea con todas las ciudades de Holanda, así como otras capitales europeas. La estación es la misma, la Estación Ámsterdam Centraal. Como se aprecia, es el punto de partida de la ciudad.

Viajar en coche

El trayecto en automóvil es de más de 1.700 km desde Madrid y desde Barcelona casi 1.600 con casi 16 horas de viaje. Eso si se suman los descansos, se podían llegar a hacer unas 21 horas. Sin embargo, otra opción es alquilar un coche desde otra ciudad aledaña y recorrer tanto Ámsterdam como otras localidades cercanas. Eso sí, hay que mirar bien los aparcamientos de pago para evitar cualquier multa. 

Viajar en barco

Esta opción únicamente se puede hacer desde un crucero por el Mar del Norte llegando a la terminal de pasajeros de Ámsterdam (TPA) en el río IJ.

¿Cómo llegar al centro de Ámsterdam desde el aeropuerto?

Si has escogido viajar a la capital holandesa en avión, deberías saber qué opciones hay para llegar desde el aeropuerto principal al centro de la ciudad.

En tren

El tren es la mejor opción. En la parte de abajo del aeropuerto existe una estación de trenes, desde donde salen rutas al centro de la ciudad. El trayecto dura unos casi 20 minutos, y para en la Estación Central de Tren de Ámsterdam.

En autobús express

Los autobuses son otra buena posibilidad para llegar al centro, aunque son más lentos y cuentan con un precio algo más elevado que el tren. La línea 397 es la que lleva a los viajeros del aeropuerto al centro de Ámsterdam por el día,  y por la noche lo hace la línea N97.

En taxi

El la opción más cara de todas, aunque por supuesto, es la más cómoda. Aunque si se busca ahorrar, no es recomendable. 

Si estás pensando en ir próximamente a la Venecia del norte, aquí tienes nuestros lugares imprescindibles. Al planear qué ver y hacer en Ámsterdam es importante conocer los puntos más interesantes de la ciudad. Si quieres visitar Ámsterdam de una manera más relajada, siempre puedes reservar un free tour, dejarte llevar y no perderte absolutamente nada.

1. Haz un viaje en el tiempo en el Rijksmuseum

El Museo Nacional de Países Bajos es la visita obligada para obtener una visión histórica global del país. En él puedes hacer un recorrido por la historia neerlandesa desde el año 1100 hasta la actualidad, mediante los 8000 objetos expuestos en sus 80 salas. Destacamos de entre todas las piezas expuestas la colección de casas de muñecas y la fina porcelana de Delft, de una belleza exquisita.

Las pinturas de los maestros flamencos de la Edad de Oro, como Vermeer, Jan Steen y Frans Hals, son las más visitadas, especialmente la culminación de este recorrido artístico: la obra maestra de Rembrandt, La ronda de noche.

Top lugares imprescindibles que visitar en Ámsterdam

Ronda de Noche (Rembrandt)

Al tratarse de uno de los mejores museos de Holanda, cuenta con una colección de cuadros del Siglo de Oro holandés que es la principal atracción de los miles de visitantes que atrae a diario. De los más de siete millones de obras que alberga el museo, es posible que destaquen por encima del resto tres:

  • Ronda de Noche (Rembrandt). Posiblemente, el mejor cuadro del artista y precisamente el mismo que le dejó en la absoluta ruina. El cambio de estilo con respecto a los anteriores retratos contemporáneos provocó salió a la luz esta obra. Fue pintada entre 1640 y 1642 e ilustra una imagen de la milicia neerlandesa.
  • El Alegre Bebedor (Frans Hals). El artista holandés creó esta obra entre 1627 y 1628, reflejando una gran dosis de optimismo.
  • La Lechera (Johannes Vermeer). Es una de las mejores pinturas de su autor, que logra un realismo espectacular entre el sosiego de la sirvienta y el pripio movimiento de la leche.

No solo su contenido es de gran interés, también el propio edificio, recientemente restaurado, es de una hermosura extraordinaria. Al ser un museo muy concurrido, te recomendamos visitarlo a primera hora de la mañana para evitar aglomeraciones. Comprar las entradas con antelación te permitirá un acceso más rápido.

PRECIO– Adultos: 19€.
– Menores de 18 años: entrada gratuita.
HORARIO– Todos los días: de 9:00 a 17:00 horas.

2. Pasea y navega por los canales de Ámsterdam

¿Cómo se puede ir a Ámsterdam y no visitar sus canales? ¡Imposible! Estas maravillas declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco se pueden visitar por tierra y por agua.

Un paseo por los canales te permitirá descubrir la ciudad y sus edificios más hermosos en el Gouden Bocht, el tramo del canal Herengracht entre las calles Leidsestraat y Vijzelstraat. En la esquina de las calles Reguliersgrach y Herengracht se encuentra el Puente de los 15 puentes. Desde allí, en el lado de las casas impares, puedes disfrutar al anochecer de una de las vistas más románticas de la ciudad. Si no llegas a esa hora del día, puedes entretenerte contando los catorce puentes que se ven desde allí. También es parada obligatoria el Magere Brug, uno de los levadizos más pintorescos.

Sin duda, la mejor manera de conocer los canales es navegándolos. Existen empresas que alquilan bicicletas acuáticas o que ofrecen pequeños cruceros. ¡Toda una experiencia!

Las bicicletas acuáticas tienen tres paradas en las calles Stadhouderskade, 42; Stadhouderskade, 11 y Prinsengracht, 280. Son una actividad que está realmente bien y que es bastante divertida, suele gustar mucho a los más pequeños.

Si buscas algo más tranquilo pero también en los canales, está la opción de coger un crucero. Estos barcos salen en frente de la estación Central de la ciudad y suelen tener bastante público. Es una manera diferente de recorrer la ciudad, complementaria a hacerlo caminando ya que hay algunas zonas que merece la pena ver desde el agua.

PRECIO[+] BICICLETAS:
– 15 €/persona.
[+] CRUCEROS:
– Adultos: 18€.
– Niños de 4 a 12 años: 10€.
*Los menores de 4 viajan gratis.
HORARIO[+] BICICLETAS:
– Verano de 10:00 a 18:00h y en invierno de 10:00 a 16:00h.
[+] CRUCEROS:
– Salida cada 20 minutos de 9:00-18:00h y cada 30 minutos de 18:00-21:00h.

Museo de Grachtenhuis

Si estar cerca del agua no es lo tuyo o quieres ampliar la información sobre los canales, puedes visitar el Grachtenhuis. Este museo te informa sobre su historia con una exposición multimedia interactiva y numerosas maquetas. El edificio donde está ubicado es también digno de mención, ya que en él vivieron banqueros y comerciantes desde 1663, entre ellos Jan Willink, quien fue famoso por apoyar a los americanos en la guerra de la Independencia.

Se puede comprar las entradas con antelación y evitarse colas innecesarias. Merece la pena dedicarle unas horas a este museo que lo incluimos como uno de los lugares imprescindibles de Ámsterdam que deberías visitar en tu viaje a la capital holandesa.

PRECIO– Entrada general: 15€.
– Niños entre 4 y 13 años: 7,50€-
– Jubilados y estudiantes entrada reducida: 12,50€.
HORARIO– Martes a domingo de 10:00 a 17:00 h.
*Lunes cerrado.

3. Deja que te deslumbre el Museo Van Gogh

Este museo alberga la mayor colección de obras del maestro del postimpresionismo neerlandés del siglo XIX. Es curioso como a pesar de que, en su época, Vincent van Gogh no vendió más que un cuadro, tuvo una gran influencia en el arte de los años posteriores, considerándose hoy en día uno de los grandes maestros de la historia del arte universal.

En las vanguardistas instalaciones del museo podremos encontrar más de 200 pinturas, 500 dibujos y bocetos así como una gran cantidad de cartas de Van Gogh. Si quieres conocer la historia del artista neerlandés, en la primera planta se explica su vida contada a través de sus cuadros. Las pinturas se ordenan en orden cronológico para poder observar la evolución del artista, pasando de los paisajes campestres a obras de un calado más trágico al final.

Además, hay otra planta dedicada a las investigaciones sobre los cuadros de Van Gogh así como a algunas obras que se intuye que son suyas, pero que no se puede demostrar. En la tercera planta hay una colección de obras de autores del siglo XIX donde se puede observar la relación con la obra de Van Gogh.

Prueba de la importancia de este artista es la gran afluencia al propio museo, con unos dos millones de visitantes al año. Las obras maestras expuestas más destacadas son los cuadros Los GirasolesLos comedores de patatas y sus diversos autorretratos. La visita te pondrá al corriente tanto de la obra como de la vida del famoso pintor.

El museo está siempre bastante concurrido, por lo que te sugerimos visitarlo a primera hora de la mañana para evitar las aglomeraciones. Las entradas solo se pueden comprar online y es mejor hacerlo con suficiente antelación para asegurarte de hacer la visita en el momento deseado.

PRECIO– Entrada general: 19 €
– Menores de 18 años: gratis.
HORARIO– Está abierto todos los días, excepto el 1 de enero.
[+] Del 2 de septiembre al 27 de octubre:
– De 9:00 a 18:00 h, del
[+] Del 28 de octubre al 22 de diciembre:
– De 9:00 a 17:00 h y del
[+] Del 23 de diciembre al 31 de diciembre:
– De 9:00 a 19:00 h.
*Los viernes permanece abierto de 9:00-19:00h.

4. Sorpréndete con las casas flotantes

Ámsterdam es conocida por sus canales, su patrimonio artístico y sus casas flotantes. En la actualidad existen más de 2.500 viviendas flotantes. Esta especial forma de habitar se produjo después de la Segunda Guerra Mundial como resultado de la escasez de casas y apartamentos. En ese tiempo se modernizó la flota holandesa y muchos barcos cargueros quedaron disponibles para ser usados como viviendas. En un inicio los hippies fueron los únicos que se atrevieron a vivir ahí. Sin embargo, con el tiempo se fue convirtiendo en un hábitat usual y normal de los habitantes de Ámsterdam.

Las casas flotantes son barcos que se han modificado para ser usados como casa habitación para personas. En los últimos tiempos los proyectos arquitectónicos se han desarrollado bajo esta premisa y hoy en día hay barrios residenciales que flotan sobre las aguas. No hay duda de que los holandeses han tenido la habilidad de adecuarse a las condiciones topográficas que prevalecen en su país. 

Esta forma de vivir muestra la delgada línea divisoria entre el agua y la ciudad. En la Edad de Oro holandesa durante el siglo XVII, los canales eran usados como caminos de transporte para el comercio. Por medio de ellos se transportaban bienes a la ciudad. Sin embargo, las circunstancias han hecho que en el último siglo el uso de los canales haya cambiado.

Los precios de estas casas flotantes son un poco más económicos que los de las casas tradicionales, pero implican más gastos de mantenimiento. Por su parte, los dueños deben llevar su barco al astillero cada 3 ó 4 años para que se le haga una revisión completa.

Independientemente de los gastos de mantenimiento, los que habitan los barcos vivienda deben pagar un alquiler por el lugar de aparcamiento de dicho barco, así como un seguro más caro que los seguros de las casas normales y unos impuestos especiales. A pesar de esta situación, los canales de Ámsterdam están completamente llenos y aunque se desee comprar un barco vivienda, en ocasiones no queda espacio en dónde se pueda instalar, así que la única opción que hay es comprar un barco que ya esté establecido. Las actuales embarcaciones están conectadas a la red eléctrica y de saneamiento urbana y muchas de estas casas se han convertido en alojamientos de lujo en movimiento.

Está claro que dormir en una casa flotante es una experiencia que puedes tener si contratas un alquiler vacacional para pasar unos días en Ámsterdam, ya que algunas de las casas barco, dependiendo la ciudad ahora mismo son hoteles. Existe el barrio de Ijburg que está lleno de casas flotantes y amarradas a las calles (embarcaderos). No son barcos, son casas sobre una estructura flotante, por lo que seguramente la experiencia debe ser muy divertida.

Uno de los lugares imprescindibles que ver y visitar en Ámsterdam son estas casas flotantes únicas en el mundo.

PRECIO– Entrada general: 4,50 €,
– Menores de 15 años 3,50 €
– Menores de 5 años. Entrada gratuita.
*Las entradas solo se pueden comprar en el propio barco.
HORARIO– Martes a domingo de 10:00 a 17:00h.

5. Siéntete como en un cuento de hadas en Volendam

Países Bajos son famosos por sus canales. Además, tiene una singular arquitectura y el transporte en bici es muy común y cómodo. Los lugares que se encuentran en Países Bajos son increíblemente fascinantes. Para conocer  de cerca su historia, quizá sea bueno contar con unos 3 días por lo menos para hacer unas visitas a los lugares más emblemáticos como los jardines de Keukenhof, “Old Holand” o “Vieja Holanda” que es donde se encuentra el pueblo de Volendam

Cerca de Ámsterdam y cerca del lago Ijcel encontramos al pueblo pesquero antiguo de Volendam. Esta ciudad tienen muchos habitantes católicos y en el Volendams Museum se muestran trajes tradicionales del pueblo holandés, así como cuartos del siglo pasado con la distribución original. También se pueden admirar modelos de barcos, cuadros y otras obras de arte. 

Muy cerca de Ámsterdam, la “Vieja Holanda”  propone a los viajeros conocer los pueblos costeros y los pueblos del interior, para conocer en profundidad cómo es una campiña holandesa y cómo es la costa del Mar del Sur. Muchos de estos lugares son completamente  turísticos porque se encuentran muy cerca de la capital de Holanda. Seguramente que si el recorrido es por todo el país, en el interior se encontrarán lugares más auténticos y encantadores. 

Viajar hacia la vieja Holanda bien vale la pena, con tan solo conocer Ámsterdam y algunos pueblos típicos holandeses. Volendam es un pueblo de pescadores a 20 kilómetros de Ámsterdam en el que se pueden apreciar muy cerca Edam, el pueblo famoso por su queso y Marken que es otro pueblo pesquero lleno de historias, fundado en el siglo XIV muy cerca del puerto de Edam. En la actualidad, el pueblo vive del turismo y de la pesca.

Realmente lo que merece la pena ver en Volendam es su paseo marítimo y el paseo por sus calles, entrar a sus tiendas y pararse a tomar algo en cualquiera de sus bares. Lo característico de Volendam son sus trajes holandeses tradicionales que en algunas ocasiones visten sus habitantes. De hecho, algunas tiendas rentan los trajes tradicionales para que los turistas se hagan una foto. 

Volendam es un lugar que bien vale la pena visitar, su ubicación es muy accesible ya que se encuentra a poco más de 20 minutos de Ámsterdam. Las excursiones combinadas con Marken son muy recomendadas. Es posible conocer los dos lugares en autobús o cruzar de un lugar a otro en barco. 

6. Conmuévete en la casa de Ana Frank

La famosa Ana Frank fue una niña que vivió escondida en esta casa con su familia y otras dos más durante la ocupación nazi, desde junio del 1942 hasta agosto de 1944, momento en el que fueron descubiertos y deportados a diferentes campos de concentración. Ningún miembro de la familia sobrevivió excepto el padre, Otto Frank. Ana tenía en ese momento 15 años. Las vivencias de la adolescente durante ese período fueron descritas por ella misma en un diario, el célebre Diario de Ana Frank, que posteriormente fue publicado y convertido en un testimonio conmovedor.

En la casa-museo se puede visitar el apartamento donde estuvieron escondidas las tres familias durante aquellos años. Los muebles fueron requisados cuando los detuvieron, pero están expuestos fragmentos del manuscrito del diario, fotografías, documentos y objetos personales que nos hacen tener una viva idea de lo que sucedió en aquellas habitaciones.

Si quieres tener la oportunidad de visitar la casa, tienes que comprar las entradas online con bastante antelación porque es un museo muy visitado. Si no tienes tiempo para ver todas las recomendaciones, no te dejes la Casa de Ana Frank ya que es uno de los lugares imprescindibles que ver en Ámsterdam.

PRECIO– Entrada general: 10,50€.
– Menores entre 10 y 17 años: 5,50€.
– Menores de 10 años: 0,50€.
HORARIO[+] Del 1 de abril al 1 de noviembre:
– Todos los días de 9:00 a 22:00 h.
[+] Del 1 de noviembre al 1 de abril:
– Todos los días de 9:00 a 19:00 h y los sábados de 9:00 a 22:00 h.
*Permanece cerrado el 9 de octubre por el Yom Kipur.

7. Curiosea en los coffeeshops

Los coffeshops de Países Bajos son cafeterías en donde está permitida la venta de marihuana y productos derivados de ella. Sin embargo, ahí la venta y el consumo de alcohol está prohibida. Aparte de ser una cafetería, también realiza la función de lugar de encuentro y ocio, así como para el consumo de marihuana. Este funcionamiento de la coffeeshop es posible por la política de drogas en Países Bajos y bajo ciertas condiciones.

La venta de marihuana y productos derivados es posible únicamente en los locales autorizados. No está permitida la venta y uso de drogas duras en los locales autorizados. Los coffeeshops no pueden publicitarse y los menores de 18 años tienen prohibida la entrada a los  coffeeshops. Los establecimientos autorizados no pueden tener más de 500 gramos en stock, El incumplimiento de estas normas puede recaer en la pérdida de la licencia.

La ley permite a los coffeeshop vender marihuana pero no les permite comprarla a lo cual hay una pregunta inquietante, si no les permite comprarla, de dónde sacan los locales la que venden. Las personas en casa pueden tener 5 plantas y no es posible que con las plantas de los consumidores se logre abastecer el producto en toda la localidad. 

A causa de los tratados y convenciones internacionales, la política de tolerancia holandesa se ha visto obligada a ser menos tolerante. Actualmente hay una persecución de plantaciones ilegales de marihuana y han cerrado ya varias coffeeshops por encontrarse fuera de la ley.

Las nuevas políticas de drogas del gobierno holandés están dando marcha atrás a la libertad, implantando en varias provincias la utilización obligatoria del sistema de pases con el que únicamente a residentes en Holanda se les permite el acceso a los coffeeshops. 

Esta medida afectará al turismo en Holanda y dará pie al tráfico ilegal y a la venta callejera de marihuana y hachís. Debes saber que los coffeeshops no podrán abrir si se encuentran a 350 metros de centros educativos.

8. Respira la paz del Begijnhof

El Begijnhof es un patio rodeado de viviendas modestas en donde las hermanas beatas, una comunidad de mujeres, vivían bajo voto de castidad sin ser monjas. Tras la prohibición de la religión católica en el siglo XVI el Begijnhof siguió existiendo, ya que las casas eran y son propiedad privada, pero la capilla fue cerrada. Más tarde se construyó una iglesia clandestina que aún existe y se puede visitar.

Cuenta la leyenda que la beguina Cornelia Arens quiso ser enterrada en la alcantarilla del patio. A pesar de su deseo, cuando murió la enterraron en la iglesia. Al día siguiente y en los sucesivos el ataúd apareció misteriosamente en la alcantarilla hasta que las beatas se dieron por vencidas y lo dejaron enterrado allí.

Hoy en día, aunque ya murió la última beguina, las casas siguen estando habitadas y se debe respetar el descanso y la intimidad de los vecinos, por lo que no está permitido hacer fotos, salirse de los senderos para visitantes ni hacer ruido innecesario.

Una de las casas destaca por ser la única de madera que queda en la ciudad: la Houten Huys, construida en 1528.

HORARIO– Todos los días entre 9:00 a 17:00 h.

9. Conoce la realidad del Barrio Rojo

La historia del Barrio Rojo, famoso por la prostitución de escaparate, es muy antigua. El barrio debe su nombre a las luces rojas que se usaban antiguamente como reclamo para los clientes entre las cortinas de las ventanas.

Una de las cosas más interesantes para hacer aquí es una visita al Museo de la Prostitución, en donde aprenderás mucho sobre esta actividad e incluso podrás ponerte en el lugar de estas trabajadoras: en uno de los escaparates.

¿Qué ver y hacer en el Barrio Rojo de Ámsterdam?

Es importante saber que en 2018 se empezaron a regular las visitas turísticas con unas normas muy estrictas para proteger la intimidad y la seguridad de las trabajadoras. Está completamente prohibido hacer fotos, pararse frente a puertas o ventanas, mirar entre las cortinas, mostrar conductas agresivas, ir borracho o dar golpes en los vidrios de los escaparates. Esta normativa forma parte de un plan más extenso y profundo de regulación de la prostitución legal en la ciudad.

En el caso de que estés haciendo un viaje en familia con niños, lo más aconsejable es no visitar esta parte de la ciudad. No es la parte más bonita o didáctica para disfrutar de Ámsterdam, así que no pasaría nada si no se incluye en la guía de viaje.

PRECIO La entrada de medio día (hasta las 13:00 h) cuesta 10 € y la de día entero 12,50 €.
HORARIO– El museo está abierto todos los días de 10:00 a 00:00h.
*Solo es accesible para los mayores de 18 años.

10. Aprende todo sobre la cerveza en el Heineken Experience

En la antigua fábrica de cerveza Heineken, cerrada desde 1988, hay una exposición en la que podrás conocer el proceso de fabricación de la cerveza, la historia de la marca y probar algunas de sus variedades.

El edificio ha sufrido varias reformas desde su construcción en 1867, sobre todo para adaptarlo al modelo de museo que es actualmente. Pese a ello, la esencia de las principales estancias se mantiene intacta, pudiendo ver como eran las enormes calderas donde se llevaba a cabo el proceso de elaboración de la Heineken.

En el recorrido, se puede tocar los ingredientes con los que se fabrica actualmente la cerveza, así como seguir camino que hacen las botellas antes de servirse a distribución. Para ello, se utiliza un vídeo en 4D en el que se ven las diferentes fases por las que pasa cada elemento de la cadena.

Este destino permanece abierto todos los días del año y los menores de edad deben ir acompañados de un adulto y recibirán, en vez de la cerveza de regalo, un refresco. Evidentemente, esta visita será más o menos interesante en función de si nos gusta o no la cerveza. Un imprescindible que ver en Ámsterdam por su cultura e historia.

PRECIO– Adultos: 18€.
– Jóvenes de 12 a 17 años: 14,50€.
– Menores de 11 años: entrada gratuita.
*I Ámsterdam Card: 25% de descuento.
HORARIO– De lunes a jueves de 10:30 a 19:30h.
– De viernes a domingo de 10:30 a 21:00h.
*Cerrado: 1 de enero, 30 de abril, 25 de diciembre y 26 de diciembre.

11. Alégrate el día en el Mercado de Flores

Este curioso mercado flotante se originó en 1862, cuando los cultivadores iban con sus barcas al centro a vender sus flores. Con el tiempo, estas embarcaciones se fueron quedando fijas en el canal Singel y hasta se empezaron a construir pequeños invernaderos encima.

Es el lugar favorito de los locales para ir a comprar flores frescas en cualquier época del año. Actualmente cada vez hay más tiendas de souvenirs, pero no hay recuerdo más típico de Países Bajos que unos cuantos bulbos de tu tulipán preferido.

Es uno de los lugares imprescindibles que debes visitar en Ámsterdam, un regalo para los sentidos, sobre todo para la vista y el olfato. Uno de los mejores sitios para comprar un recuerdo de la capital holandesa y que seguro que disfrutas tanto paseando como escogiendo entre las miles de flores que hay.

Puedes llegar este mercado flotante de flores, puedes hacerlo con el tranvía: Koningsplein, líneas 1, 2 y 5, así como con Muntplein, líneas 4, 9, 14, 16, 24 y 25.

HORARIO– Lunes a sábado de 9:00 a 17:30h.
– Domingos de 11:30 a 17:30h.

12. Admira los monumentos de la plaza Dam

Esta plaza es la más famosa de la ciudad y es en donde se encuentra el Palacio Real y el Monumento Nacional. Sin duda, es una de las zonas de Ámsterdam que merece la pena dedicar al menos unas horas o incluso una tarde por todo lo que ofrece al viajero tanto a nivel cultural como histórico.

Palacio Real

El Palacio Real de los reyes de Países Bajos fue el antiguo ayuntamiento. El imponente edificio construido durante la Edad de Oro, fue inaugurado en 1655 y no fue hasta dos siglos más tarde que se vio reconvertido en palacio. Actualmente se celebran recepciones y otros eventos, pero también se puede visitar y conocer cómo era la vida de la antigua realeza entre galerías de mármol, numerosas esculturas y pinturas de la época.

Aunque puede que no sea de los edificios más destacados, siempre es interesante ver cómo era la vida de la antigua realeza. El interior está muy cuidado y se pueden apreciar una gran cantidad de obras de arte en sus diferentes estancias.

PRECIO– Entrada general: 10 €.
– Menores de 18 años: entrada gratuita.
*Audioguías disponibles en varios idiomas gratis.
HORARIOTodos los días de 10:00 a 17:00h.
*Consulta el horario en la web oficial.

Monumento Nacional

Al cruzar la plaza te encuentras con el Nationaal Monument, un monumento conmemorativo a las víctimas de la II Guerra Mundial ante el cual cada 4 de mayo, el Nationale Dodenherdenking, la familia real presenta una ofrenda floral en recuerdo de las víctimas de la violencia bélica en todo el mundo y se guardan dos minutos de silencio.

La plaza es un símbolo nacional en la que siempre se pueden ver a cientos de personas paseando por ella, ya sea para visitarla o para tomar algo en sus alrededores. En tu ruta deberías incluir este punto dentro del apartado “lugares imprescindibles” que ver y visitar en Ámsterdam.

13. Encuentra tesoros en la plaza Spui

La atracción de esta plaza tan céntrica son sus mercados de arte y literatura. Cada domingo de marzo a diciembre se abre el de arte y, cada viernes, el de libros. Es una oportunidad fenomenal de poder adquirir obras de arte directamente de los creadores, así como de encontrar ese libro tan especial en las pilas de literatura que se ofrecen.

El mercado de arte funciona con un sistema de rotación, con lo cual casi nunca hay los mismos artistas cada semana. Una obra de arte auténtica comprada a un artista local es el mejor recuerdo que te puedas imaginar. Está abierto todos los domingos de marzo a diciembre de 10:00 a 18:00 h.

El mercado de libros es un punto de encuentro de escritores, lectores y coleccionistas. Los demás días de la semana también hay actividad intelectual en la plaza ya que alberga tres populares librerías, una casa editorial y un espacio para eventos literarios. Las cafeterías de alrededor son frecuentadas por autores y otros personajes del panorama cultural.

14. Descubre la Oude Kerk, la iglesia más antigua

Esta iglesia ubicada en pleno Barrio Rojo es la más antigua de Ámsterdam. Su origen se puede rastrear hasta 1213, cuando en el lugar en el que se encuentra hoy en día había una pequeña capilla de madera usada por los marineros y pescadores de la zona. Más tarde, en 1306, fue oficialmente consagrada a San Nicolás, el patrón de estos. Con el paso del tiempo, el edificio ha ido cambiando y ampliándose hasta convertirse en la bonita iglesia que podemos admirar hoy en día. Considera que fue templo católico y después calvinista, por lo que ha sufrido todo tipo de saqueos y destrozos, pero forma parte de la vida y el alma de la ciudad.

La belleza de sus vidrieras, la curiosa colección de barcos en miniatura que recuerda a sus orígenes marineros, las preciosas pinturas medievales en la bóveda de madera y los decorativos órganos hacen de esta una iglesia muy especial y digna de una visita detallada.

En 2016 la Oude Kerk dio un giro hacia la modernidad y se ha convertido en una sala de exposiciones donde tanto artistas locales como extranjeros son invitados a exponer y a crear sus obras de arte en este marco inigualable preñado de historia. Si solo viajas un día a la capital holandesa, apúntatelo como imprescindible que ver en Ámsterdam.

PRECIO– Entrada general: 10€.
*Disponibles audioguías en varios idiomas.
HORARIO– Lunes a sábado de 10:00 a 18:00h.
– Domingos de 13:00 a 17:30h.

15. Vive como un pintor del siglo XVII en la Casa Museo de Rembrandt

Si quieres conocer cómo vivía el genio de la pintura, este lugar es para ti. Gracias a que fue desahuciado en 1658 y se hizo inventario de todos los objetos que había en la casa se ha podido hacer una recreación bastante fiel a la realidad.

Entrar allí es como hacer un pequeño viaje en el tiempo instantáneo. Además, se pueden ver expuestas pinturas de diversos contemporáneos de Rembrandt, su maestro Pieter Lastman y sus alumnos, grabados del propio artista y otras exposiciones temporales.

La obra más famosa del artista se encuentra en el Rijksmuseum, Ronda de Noche, pero sí que podremos ver la habitación donde pintó gran parte de sus obras, además de poder admirar una casa que ha sido restaurada para que tenga el aspecto de la época, con muebles contemporáneos y cuadros de otros artistas de la época.

Esta visita, junto con la de la casa de Ana Frank son obligadas si quieres ver dos elementos esenciales de la cultura de la ciudad. Más allá del resto de lugares imprescindibles que visitar en Ámsterdam, lo más importante es que entiendas el significado de los monumentos y edificios que dan sentido a esta ciudad.

PRECIO– Adultos: 14€.
– Estudiantes: 10€.
– Niños de 6 a 17 años: 5€.
*Menores de 6 años: entrada gratuita.
HORARIO– Todos los días: de 10:00 a 18:00 horas.

Mapa con los lugares imprescindibles que ver en Ámsterdam

Descubre dónde se ubican en el mapa los lugares imprescindibles que debes visitar en Ámsterdam para que confecciones tu ruta personalizada. Si no te da tiempo a ver todos los puntos de interés, no te agobies. Siempre es bueno dejarse alguno para tu próxima escapada a esta ciudad tan especial.

La lista de lugares que visitar se debería adaptar al tiempo que estés en Ámsterdam. Para un fin de semana, igual intentar ver los 15 puntos de interés es demasiado, pero dependerá también del tiempo que le quieras dedicar a cada lugar. Uno de los secretos para volver a una ciudad, es dejarse cosas pendientes para otra ocasión, obligándote a volver para completar el recorrido esencial.

Esperamos que te haya sido útil este recorrido por lugares imprescindibles para visitar en Ámsterdam y recuerda que un guía free tour puede darte una visión aún más completa de todo esto. Puedes echar un vistazo a todos los destinos en los que podrás encontrar una visita guiada. ¡Disfrútalo!

¿Qué ver en Ámsterdam?
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by Lalo Conesa on ¿Qué ver en Ámsterdam?
Visitar Ámsterdam en dos días

Ya había leído sobre los principales monumentos y lugares que hay que visitar, pero se agradecen los consejos y recomendaciones que se dan para no perderse nada de Ámsterdam!